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APOC. 12 LA MUJER VESTIDA DEL SOL

LA MUJER (12:1,2)

 

Apocalipsis 12.1-2 (RVR60)
1 Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. 2 Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.

 

El apóstol Juan vio en visión a una mujer en el cielo, y llamo esta visión «una gran señal. Esta expresión indica algo importante y rico en sus consecuencias, y no un suceso de otra índole.

 

En esta señal se descubre el cuadro que nos traslada de golpe a varios periodos.

 

¿QUIÉN ES ESTA EXTRAÑA MUJER?

 

Hay varias explicaciones concernientes a esta visión, pero nosotros añadiremos para una mejor orientación, solamente dos. En primer lugar, una explicación católica que dice que bajo la mujer, debe entenderse a María, y bajo el hijo, la «naturaleza humana» de Cristo, que en la ascensión fue llevado a Dios.

 

PUNTO DE VISTA CATÓLICO

 

#1. LA MUJER VESTIDA DEL SOL ES MARIA

 

1.      María, después del nacimiento de Jesús, huyo, pero no al desierto (Apocalipsis 12:6), sino a Egipto (Mateo 2:1-15).

 

a.       Apocalipsis 12.6 (RVR60)
6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días.

 

b.      Mateo 2.1-15 (RVR60)
1 Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2 diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. 3 Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5 Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6 Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel. 7 Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; 8 y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. 9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. 12 Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino. 13 Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. 14 Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, 15 y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.

 

2.      María huía con la criatura y con su marido, José, mientras que la mujer del Apocalipsis huía sola.

a.       Porque el Hijo Varón que había dado a luz ya había sido arrebatado

 

3.       Huyendo a Egipto, María protegía a la criatura, mientras que la mujer mostrada en la visión mientras huía, trataba de salvarse ella misma (Apocalipsis 12:13,14).

b.      Apocalipsis 12.13 (RVR60)
13 Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.

c.       Apocalipsis 12.14 (RVR60)
14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo.

 

4.      María huía de Herodes, mientras que la mujer del Apocalipsis huía del mismo Satanas (Apocalipsis 12,13).

a.       Apocalipsis 12.13 (RVR60)
13 Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.

 

5.      La serpiente —Satanás— echo tras su víctima un rio que fue tragado por la tierra (Apocalipsis 12: 15,16). María no experimento estas circunstancias.

a.       Apocalipsis 12.15 (RVR60)
15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.

b.      Apocalipsis 12.16 (RVR60)
16 Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había echado de su boca.

 

6.       Por último, cuando el dragón vio que nada puede hacer a esa mujer, se fue para «hacer guerra contra  el resto de la descendencia de ella». Esto muestra que la mujer del Apocalipsis tuvo una gran descendencia, mientras que María, al tiempo de su huida, no tenía aun otra descendencia.

a.       La tubo después

 

7.       Estas comparaciones indican que la mujer de la visión bajo ningún concepto puede ser María, por cuanto esta nunca experimento algo similar a lo que le toco a la mujer del Apocalipsis.

 

COMENTARIO PROTESTANTE

 

8.      También existe otra aclaración del lado protestante, en el sentido de que por esta mujer debe entenderse la iglesia, que está encinta deseosa de traer almas para Cristo y en medio de sufrimientos espirituales engendra a los hijos de Dios (Gálatas 4:19).

 

9.      El hijo nacido seria la iglesia arrebatada de la tierra para su encuentro con Cristo (1." Tesalonicenses 4:16,17),

 

10.   y la mujer que engendro a ese hijo, seria aquella parte de la iglesia que no estaba preparada para ser arrebatada y quedo sobre la tierra para el tiempo del reinado del anticristo.

 

11.   Hagamos ahora un análisis de estos pensamientos. En primer lugar, la mujer apocalíptica dio a luz «un hijo varón* (Apocalipsis 12:5), mientras que los hijos de la iglesia son de ambos sexos. Queda claro que ese hijo no puede ser la iglesia.

 

12.  Si se toma el cuerpo místico o espiritual de Cristo, o la iglesia (Efesios 1:22, 23), viene a ser como esposa del Señor, es de naturaleza femenina y no masculina (Efesios 5:22, 23).

 

13.   Cristo no tiene dos iglesias, sino una sola. Por eso no puede ser que la parturienta y el nacido sean la misma persona, una misma iglesia. Porque si la iglesia espiritualmente es una, no es posible parte de la persona llevar hacia Dios y parte dejar. Puede quedar únicamente algo extraño, que no pertenece a la iglesia.

 

14.  Claro está que sabemos muy bien que serán tornados pero no todos los así llamados creyentes; pero aquellos que se quedan serán los no regenerados, los infieles, inaptos, o sea, los que espiritualmente no pertenecerán a la iglesia.

 

15.  ¿Acaso podemos pensar que esa vestida del sol, coronada de estrellas, parada sobre la Luna, sea esta mujer, la iglesia no regenerada, la infiel?

 

16.  ¿Es acaso posible que los no regenerados engendren a regenerados, muertos a vivos, pecadores a santos?

 

17.   ¿Acaso es posible que a los hombres inútiles, arrebatados, repentinamente Dios les haya rodeado de tanto, cuidado, que el mismo Satanas no les pudo hacer daño? (Apocalipsis 12:14-16).

 

18.  Por último, si esa parte infiel de la iglesia huyo al desierto, ¿qué clase de «descendencia» y donde tras ella quedo parte con quien Satanas fue a hacer guerra, la que a su vez guarda los mandamientos de Dios y tiene el testimonio de Jesucristo? (Apocalipsis 12:17). ¿Por qué esa «descendencia» fiel no fue tomada arriba juntamente con la iglesia?

 

 

19.  Todos estos razonamientos muestran con claridad que esa mujer apocalíptica no es la iglesia infiel, como tampoco su hijo de «naturaleza humana», es la iglesia fiel, luego aparece una tercera «descendencia» fiel.

 

 

COMENTARIO MÁS ACEPTABLE

 

 

1.      Por esta mujer debe interpretarse al pueblo de Israel.

a.       Esto es lo que vemos en revelaciones más remotas.

 

2.      En primer lugar, debemos persuadirnos que el pueblo de Israel con mucha frecuencia se destaca en la Biblia en la persona de una mujer.

 

3.      Por ejemplo, Israel es la esposa cuyo marido es el mismo Dios (Isaías 54:5, 6).

 

b.      Isaías 54.5 (RVR60)
5 Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado.

c.       Isaías 54.6 (RVR60)
6 Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.

 

4.      Cuando ese pueblo se alejaba de Dios, se constituía en una mujer viuda (Isaías 47:7-9), o repudiada (Isaías 50:1).

a.       Isaías 47.7-9 (RVR60)
7 Dijiste: Para siempre seré señora; y no has pensado en esto, ni te acordaste de tu postrimería. 8 Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, tú que estás sentada confiadamente, tú que dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad. 9 Estas dos cosas te vendrán de repente en un mismo día, orfandad y viudez; en toda su fuerza vendrán sobre ti, a pesar de la multitud de tus hechizos y de tus muchos encantamientos.

 

5.       Cuando ese pueblo comenzaba a buscar a otros dioses, entonces Dios lo calificaba de prostituta (Jeremías 3:1-3). Pasajes semejantes hay muchísimos en las Escrituras.

a.       Jeremías 3.1-3 (RVR60)
1 Dicen: Si alguno dejare a su mujer, y yéndose ésta de él se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo amancillada? Tú, pues, has fornicado con muchos amigos; mas ¡vuélvete a mí! dice Jehová. 2 Alza tus ojos a las alturas, y ve en qué lugar no te hayas prostituido. Junto a los caminos te sentabas para ellos como árabe en el desierto, y con tus fornicaciones y con tu maldad has contaminado la tierra. 3 Por esta causa las aguas han sido detenidas, y faltó la lluvia tardía; y has tenido frente de ramera, y no quisiste tener vergüenza.

 

6.      Aun en el caso de esta mujer apocalíptica, el sol, la Luna y doce estrellas, se refieren a Israel, porque ellos corresponden al sueno profético de José (Génesis 37:9,10) y representan al mismo Israel, a Jacob, su mujer y doce hijos.

a.       Génesis 37.9 (RVR60)
9 Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí.

b.      Génesis 37.10 (RVR60)
10 Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?

 

7.      Esta vestidura representa la gloria resplandeciente (Jueces 5:31; Salmo 89:36-38; Cantares 6:10; Mateo 13:43).

a.       Jueces 5.31 (RVR60)
31 Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová; Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza. Y la tierra reposó cuarenta años.

b.      Salmos 89.36-38 (RVR60)
36 Su descendencia será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí. 37 Como la luna será firme para siempre, Y como un testigo fiel en el cielo. 38 Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido, Y te has airado con él.

c.       Cantares 6.10 (RVR60)
10 ¿Quién es ésta que se muestra como el alba, Hermosa como la luna, Esclarecida como el sol, Imponente como ejércitos en orden?

d.      Mateo 13.43 (RVR60)
43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

 

8.      En general, el vestido de sol es vestido celestial de victoria sobre el mal.

 

9.       Es el símbolo del resplandor de la verdad divina con la cual están ceñidos los hijos de Dios.

 

a.       Salmos 119.105 (RVR60)
105 Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

b.      Proverbios 6.23 (RVR60)
23 Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen,

c.       Salmos 19.8 (RVR60)
8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

 

10.  Los fieles a Dios, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamentos, eran portadores del resplandor celestial.

a.       Daniel 5.11 (RVR60)
11 En tu reino hay un hombre en el cual mora el espíritu de los dioses santos, y en los días de tu padre se halló en él luz e inteligencia y sabiduría, como sabiduría de los dioses; al que el rey Nabucodonosor tu padre, oh rey, constituyó jefe sobre todos los magos, astrólogos, caldeos y adivinos,

b.      Daniel 5.14 (RVR60)
14 Yo he oído de ti que el espíritu de los dioses santos está en ti, y que en ti se halló luz, entendimiento y mayor sabiduría.

c.       Daniel 12.3 (RVR60)
3 Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.

d.      Proverbios 4.18 (RVR60)
18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.

e.       Mateo 5.14 (RVR60)
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

f.       Filipenses 2.15 (RVR60)
15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;

 

 

11.  La Luna es el símbolo de la sabiduría terrenal y está bajo los pies de la mujer. La sabiduría terrenal no deja de ser también una pequeña luz, pero los hijos de Dios nunca están conformes con ella, la tienen bajo sus pies.

 

12.  Más Probable: que la luna tiene que ser la representación de los males, engaños, falsas religiones, brujerías y obras de Satanás y de los hombres impíos que atentan contra el sol, que es Jesucristo y contra el Israel de Dios.

 

13.  La corona con doce estrellas representa a los doce patriarcas

 

14.  El hijo de «naturaleza humana* es Cristo, de lo que hablaremos mas, mencionaremos ahora solamente el hecho de que El realmente nacido de Israel (Romanos 9:4, 5), lo que costó a ese pueblo no pocos y terribles sufrimientos, los cuales están representados en la visión del Apocalipsis como «dolores de parto».

 

a.       Romanos 9.4 (RVR60)
4 que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas;

b.      Romanos 9.5 (RVR60)
5 de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos.
Amén

 

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