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El Avivamiento de Josias/el rey bueno

El avivamiento de Josías, el rey bueno

 

2º Crónicas 34.1-33

 

Josías cuyo nombre significa («Jehová es don» o «Jehová respalda»)

 

 

Propósito: ir a través de las historias Bíblicas y de las historias de los avivamientos  de los 900s y de las historias de los avivamientos contemporáneos, para comprender lo que es un verdadero avivamiento.

                 

Intro. ¿Qué es Avivar? Nos trae la imagen de un fuego que se está apagando y uno le sopla para que se avive.

Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia. Habacuc 3.2

Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 2 Timoteo 1.6

 

II. consideremos algunos detalles del avivamiento de Josías

 

A.   De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar,

1.    Josías llego al trono porque su padre fue asesinado, habiendo sido un rey que: E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, como había hecho Manasés su padre. Y anduvo en todos los caminos en que su padre anduvo, y sirvió a los ídolos a los cuales había servido su padre, y los adoró; y dejó a Jehová el Dios de sus padres, y no anduvo en el camino de Jehová. Y los siervos de Amón conspiraron contra él, y mataron al rey en su casa. 2º Reyes 21.20-23 

2.    No porque su padre había hecho lo malo quería decir que también él tenía que hacerlo, por el contrario.

a.         hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda.

3.    ¿queremos avivamiento? Hagamos lo recto a los ojos de Jehova.

a.        Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, Hechos de los Apóstoles 3.19

b.        Pero no queramos hacer que descienda el  fuego a la tierra sin consagración, como los baales que brincaban y saltaban para que descendiera el fuego y no bajo nada. Por el contrario Elías en humilde oración rogo a Dios Para que le respondiera por fuego y Dios le respondió. Porque él era un hombre consagrado <llego a decir vive Jehová en cuya presencia estoy> no estaba o estaré (1 reyes 17:1)

 

B.    A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre;

1.    Cuando Tenía 16 años de edad,

2.    siendo aún muchacho, comenzó a buscar al Dios de David su padre

3.    yo me pregunto hoy ¿Dónde está esa Juventud que desde temprano buscan al Dios de la Biblia?

a.        Respuesta: para discutir en el servicio.

4.    ¿queremos avivamiento? Busquemos al Dios de la Biblia desde temprano.

a.        Yo amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan. Proverbios 8.17

 

C.   y a los doce años comenzó a limpiar a Judá y a Jerusalén

1.    12 años de su reinado y a los 20 años de su edad

2.    comenzó a limpiar

3.      Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. 2 Timoteo 2.21

4.      ¿queremos avivamiento? Comencemos a limpiar

5.      Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Santiago 4.8

a. El hombre limpio:

(1). Su corazón

(2). el templo

(3). la ciudad

(4). y la tierra   2 Cr 34.4, 7, 9

6.      Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Corintios 7.1

7.      ¿queremos avivamiento? Comencemos a limpiar

 

 

D.    A los dieciocho años de su reinado,

1.      18+8=26 años de su edad

2.    Fue encontrado el libro 2º Crónicas 34.8

3.    El que quiera hace la voluntad de Dios conocerá Juan 7:17

4.    Consideremos por un momento la reacción de este hombre al oír la lectura de la santo palabra de Dios.

a.        Mas al rey de Judá, que os ha enviado a consultar a Jehová, así le diréis: Jehová el Dios de Israel ha dicho así: Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se conmovió, y te humillaste delante de Dios al oír sus palabras sobre este lugar y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová. He aquí que yo te recogeré con tus padres, y serás recogido en tu sepulcro en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo traigo sobre este lugar y sobre los moradores de él. Y ellos refirieron al rey la respuesta. 2º Crónicas 34.26-28

b.        Mas al rey de Judá que os ha enviado para que preguntaseis a Jehová, diréis así: Así ha dicho Jehová el Dios de Israel: Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová. Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta. 2º Reyes 22.18-20

(1). y tu corazón se conmovió/ y tu corazón se enterneció

(a). primariamente calentar, ablandar con calor

(b). Hubo otro rey al que también le leyeron la palabra y no reacciono con ternura.

                                                                                  i.    Y el rey estaba en la casa de invierno en el mes noveno, y había un brasero ardiendo delante de él. Cuando Jehudí había leído tres o cuatro planas, lo rasgó el rey con un cortaplumas de escriba, y lo echó en el fuego que había en el brasero, hasta que todo el rollo se consumió sobre el fuego que en el brasero había. Y no tuvieron temor ni rasgaron sus vestidos el rey y todos sus siervos que oyeron todas estas palabras. Jeremías 36.22-24

                                                                                ii.    ¿Quién era este rey? Aconteció en el cuarto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que vino esta palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: Jeremías 36.1

                                                                               iii.    De veintitrés años era Joacaz cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en Jerusalén. El nombre de su madre fue Hamutal hija de Jeremías, de Libna. Y él hizo lo malo ante los ojos de Jehová, conforme a todas las cosas que sus padres habían hecho. Y lo puso preso Faraón Necao en Ribla en la provincia de Hamat, para que no reinase en Jerusalén; e impuso sobre la tierra una multa de cien talentos de plata, y uno de oro. Entonces Faraón Necao puso por rey a Eliaquim hijo de Josías, en lugar de Josías su padre, y le cambió el nombre por el de Joacim; y tomó a Joacaz y lo llevó a Egipto, y murió allí. Y Joacim pagó a Faraón la plata y el oro; mas hizo avaluar la tierra para dar el dinero conforme al mandamiento de Faraón, sacando la plata y el oro del pueblo de la tierra, de cada uno según la estimación de su hacienda, para darlo a Faraón Necao. 2º Reyes 23.31-35

                                                                               iv.    Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, Como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto, Hebreos 3.7-8

                                                                                v.    Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. Santiago 1.21

 

(2). y te humillaste delante de Dios

(3). y rasgaste tus vestidos

(a). Como símbolo de su renuncia al pecado

(4). y lloraste en mi presencia

 

y tu corazón se conmovió, y te humillaste delante de Dios al oír sus palabras sobre este lugar y sobre sus moradores, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia, yo también te he oído, dice Jehová. He aquí que yo te recogeré con tus padres, y serás recogido en tu sepulcro en paz, y tus ojos no verán todo el mal que yo traigo sobre este lugar y sobre los moradores de él. Y ellos refirieron al rey la respuesta. 2º Crónicas 34.27-28

 

¡LAS TRES CLAVES DE UN AVIVAMIENTO SON: OIR, HUMILLARSE Y LLORAR!